Gleipnir
En la mitología nórdica, Gleipnir es la ligadura irrompible con la que los Æsir lograron encadenar finalmente al lobo Fenrir. Fue fabricada por los enanos a petición de estos. Gleipnir era una cinta liviana, sedosa y fina que, sin embargo, nadie podría romper.
Estaba fabricada con seis maravillosos ingredientes:
- el sonido de las pisadas de un gato;
- la barba de una mujer;
- las raíces de una montaña;
- los tendones de un oso (se cree que hacía referencia a los nervios o la sensibilidad);
- el aliento de un pez;
- la saliva de un pájaro.
Para poder apresar a Fenrir fue necesario engañarlo haciéndolo participar en una competición. El lobo no se fiaba de los dioses, y exigió que alguno de ellos dejara la mano en su boca mientras durase el juego. Como ninguno se decidía a hacerlo, el dios Tyr acabó cediendo, por lo que terminó perdiendo su mano, al comprobar Fenrir el truco del juego y cerrando su boca en ella, cortándole la mano.
Gleipnir resistirá hasta el Ragnarök, momento en que Fenrir se liberará de sus ataduras, matará a Odín y será asesinado por Vidar.
Referencias
[editar]- Sturluson, Snorri. «Gylfaginning, capítulo 34». En trad. Arthur Gilchrist Brodeur (1916), ed. Edda poética. Archivado desde el original el 18 de febrero de 2008.